sábado, 19 de marzo de 2016
Ayer me mataron.
Este es un texto que debería hacernos reflexionar a todos, hombres y mujeres. Es un artículo que se publicó después de la muerte de una joven, pero desconozco la fecha y el País en el que sucedió y el nombre de la joven asesinada también. Pero creo que esto es lo de menor importancia, porque lo importante son los hechos, los porqués y lo que sucede después. Y casi es mejor así, digamos que ocurrió y puede ocurrir en cualquier lugar del mundo, desgraciadamente, de ahí su importancia.
Ayer me mataron.
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Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron que muriera desangrada. Cual desperdicio me metieron a una bolsa de polietileno negro, enrollada con cinta de embalar y fui arrojada a una playa, donde horas más tarde me encontraron. Pero peor que la muerte, fue la humillación que vino después.
Desde el momento que tuvieron mi cuerpo inerte nadie se preguntó donde estaba el hijo de puta que acabo con mis sueños, mis esperanzas, mi vida.
No, más bien empezaron a hacerme preguntas inútiles.
A mi, ¿Se imaginan? una muerta, que no puede hablar, que no puede defenderse.
¿Qué ropa tenías? ¿Por qué andabas sola? ¿Cómo una mujer va a viajar sin compañía? Te metiste en un barrio peligroso, ¿Qué esperabas?
Cuestionaron a mis padres, por darme alas, por dejar que sea independiente, como cualquier ser humano. Les dijeron que seguro andabamos drogadas y lo buscamos, que algo hicimos, que ellos deberían habernos tenido vigiladas. Y solo muerta entendí que no, que para el mundo yo no soy igual a un hombre. Que morir fue mi culpa, que siempre va a ser. Mientras que si el titular rezaba fueron muertos dos jóvenes viajeros la gente estaría comentando sus condolencias y con su falso e hipócrita discurso de doble moral pedirían pena mayor para los asesinos. Pero al ser mujer, se minimiza. Se vuelve menos grave, porque claro, yo me lo busqué. Haciendo lo que yo quería encontré mi merecido por no ser sumisa, por no querer quedarme en mi casa, por invertir mi propio dinero en mis sueños. Por eso y mucho más, me condenaron.
Y me apené, porque yo ya no estoy acá. Pero vos si estas. Y sos mujer. Y tenes que bancarte que te sigan restregando el mismo discurso de "hacerte respetar", de que es tu culpa que te griten que te quieran tocar/lamer/ chupar alguno de tus genitales en la calle por llevar un short con 40 grados de calor, de que vos si viajas sola sos una "loca" y muy seguramente si te paso algo, si pisotearon tus derechos, vos te lo buscaste.
Te pido que por mí y por todas las mujeres a quienes nos callaron, nos silenciaron, nos cagaron la vida y los sueños, levantes la voz. Vamos a pelear, yo a tu lado, en espíritu, y te prometo que un día vamos a ser tantas, que no existirán la cantidad de bolsas suficientes para callarnos a todas.
Guadalupe Acosta
Ayer me mataron.
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Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron que muriera desangrada. Cual desperdicio me metieron a una bolsa de polietileno negro, enrollada con cinta de embalar y fui arrojada a una playa, donde horas más tarde me encontraron. Pero peor que la muerte, fue la humillación que vino después.
Desde el momento que tuvieron mi cuerpo inerte nadie se preguntó donde estaba el hijo de puta que acabo con mis sueños, mis esperanzas, mi vida.
No, más bien empezaron a hacerme preguntas inútiles.
A mi, ¿Se imaginan? una muerta, que no puede hablar, que no puede defenderse.
¿Qué ropa tenías? ¿Por qué andabas sola? ¿Cómo una mujer va a viajar sin compañía? Te metiste en un barrio peligroso, ¿Qué esperabas?
Cuestionaron a mis padres, por darme alas, por dejar que sea independiente, como cualquier ser humano. Les dijeron que seguro andabamos drogadas y lo buscamos, que algo hicimos, que ellos deberían habernos tenido vigiladas. Y solo muerta entendí que no, que para el mundo yo no soy igual a un hombre. Que morir fue mi culpa, que siempre va a ser. Mientras que si el titular rezaba fueron muertos dos jóvenes viajeros la gente estaría comentando sus condolencias y con su falso e hipócrita discurso de doble moral pedirían pena mayor para los asesinos. Pero al ser mujer, se minimiza. Se vuelve menos grave, porque claro, yo me lo busqué. Haciendo lo que yo quería encontré mi merecido por no ser sumisa, por no querer quedarme en mi casa, por invertir mi propio dinero en mis sueños. Por eso y mucho más, me condenaron.
Y me apené, porque yo ya no estoy acá. Pero vos si estas. Y sos mujer. Y tenes que bancarte que te sigan restregando el mismo discurso de "hacerte respetar", de que es tu culpa que te griten que te quieran tocar/lamer/ chupar alguno de tus genitales en la calle por llevar un short con 40 grados de calor, de que vos si viajas sola sos una "loca" y muy seguramente si te paso algo, si pisotearon tus derechos, vos te lo buscaste.
Te pido que por mí y por todas las mujeres a quienes nos callaron, nos silenciaron, nos cagaron la vida y los sueños, levantes la voz. Vamos a pelear, yo a tu lado, en espíritu, y te prometo que un día vamos a ser tantas, que no existirán la cantidad de bolsas suficientes para callarnos a todas.
Guadalupe Acosta
viernes, 18 de marzo de 2016
martes, 15 de marzo de 2016
Cinco tipos de hummus. Receta de cocina
Cinco tipos de humus.. cinco maravillosas recetas fáciles, rápidas de preparar y realmente suculentas.
Un verdadero tesoro gastronómico!!
http://www.directoalpaladar.com/ingredientes-y-alimentos/cinco-tipos-de-hummus-viva-el-color
Sopa Griega de Garbanzos. (Receta de cocina)
Aquí os dejo esta receta : Sopa Griega de Garbanzos, de la revista "Directo al Paladar"
Un plato caliente para tomar con cuchara.
http://www.directoalpaladar.com/recetas-con-thermomix/sopa-griega-de-garbanzos-receta-con-y-sin-thermomix
jueves, 10 de marzo de 2016
Apostemos por nuestro futuro.
Comprendemos que no podemos cambiar el pasado pero sí podemos hacer algo por el futuro que se encuentra ante nosotros/as.
No tratemos de lograrlo todo de una vez, la vida puede tener momentos difíciles y no es necesario añadir frustraciones a la lista.
Avancemos dando pasos de uno en uno, y tratemos de lograr una meta a la vez, de esa manera descubriremos lo que es un verdadero logro.
No tengamos miedo de hacer lo imposible, aún cuando los demás no piensen que lo podemos lograr. Recordemos que la historia está repleta de logros increíbles alcanzados por aquellos que fueron bastante locos/as para creer en sí mismos/as.
No te olvides que en el lobo y en nosotros/as se encierran cualidades extraordinarias, singulares y únicas.
Recuerda que si buscamos en nuestro interior y encontramos una sonrisa, esa sonrisa será siempre el reflejo de la opinión que la gente tendrá de nosotros/as.
Apostemos por nuestro futuro y por el del lobo.
EL DUENDE.
Les mando un fuerte abrazo desde Sierra de Andújar.
Publicación encontrada en el Facebook en "Amigos del Parque Natural Sierra de Andújar" el 12 - 03 - 2016
jueves, 3 de marzo de 2016
Cierta mujer connivente con los reyes machos.
Cierta mujer connivente con los reyes machos
Resulta paradójico que cierta mujer refrende los cánones que la denigran, que la hacen causante de los males de la humanidad y la mantienen por los siglos de los siglos en un status imperfecto.
Fernando Montaña Lagos
Fernando Montaña Lagos
Cada 90 minutos, lo que tarda en ver una película, un hombre asesina a una mujer para salvar su honor. Recientemente numerosas jóvenes indias del estado de Kerala denunciaron en facebook la discriminación que prohíbe la entrada al templo de las mujeres con la menstruación. Una mujer se irrita porque su hija de seis años considera que el traje de un tal rey Gaspar es incorrecto. Todos los maltratadores parten de la idea de que la mujer es inferior y es su posesión. Los analistas valoran hasta qué punto merece la pena crear problemas donde no los había: "Es la (sagrada) tradición". '. Me pregunto si un clérigo soportaría una sola semana sirviendo a una Diosa que le considerara un ser menor, deficiente y dependiente de su inapelable opinión. ¿Aceptaría el hombre la palabra de la sacerdotisa dictándole normas de conducta basadas en la obediencia y la humillación? No es disculpable que el hombre no se alce para revertir el teomachismo que tan difícil le pone la vida a su compañera. Pero, ¿y esa mujer, que sufre las imposiciones, por activa y por pasiva, de un dios masculino, lejano y cruel, que justifica todas las afrentas y los insultos que puedan hacerle? ¿Por qué no se rebela? El arqueólogo francés Jaques Cauvin especula con que la religión nació de la mano de una diosa femenina de la fertilidad hace 10 o 12.000 años en Oriente Próximo. Pero mientras la historia nos aclara sobre la desaparecida diosa Asherah-Astarte-Ishtar, lo sabido es que desde la que Jarpers denominó Era Axial (750-350 a.n.e.) se inauguró una religión dominada por los dioses macho desde la que los profetas y los sacerdotes macho ejercieron una muy eficaz reprogramación de las cuestiones de género. A la mujer no le cupo más remedio que adoptar una posición sumergida, secundaria, difusa; una adaptación que, a base de mantener una connivencia con el sector opresor, le otorgaba mínimas parcelas de poder que finalmente redundaron en una comprensión enfermiza y benevolente con la conducta, hábitos y tradiciones establecidas por sus opresores.
Esta cierta mujer lleva a su hija a la cabalgata de los reyes machos, monta el belén donde nace un niño (macho), organiza la cena de nochebuena y prepara la comida de navidad: es la que empuja, disfruta y soporta física y emocionalmente todos los sacrificios y las tensiones que estos y otros rituales religiosos le exigen. Es la que friega el templo, la que viste al santo, la que borda los estandartes, la que más acude a los oficios y la que enseña a rezar a los hijos y a los nietos. Veo lógico que esta cierta mujer se aproveche de la ritualidad para el beneficio y goce de su perfil hedonista y amante de la belleza. Es allí donde la permiten manejar, humildemente, un diminuto reino dentro del omnipotente reino del dios masculino. Incluso anciana, lava las mantelerías del tabernáculo y le zurce los calzoncillos al cura, no tarda en hacerse la confidente de sus problemas y tesorera también de sus defectos humanos; metida en faena, puede asesorar de pecadillos; si es preciso, encubre al padre, luego se lo cobra, a su modo, le maneja. Como dicen Anderson y Zinsser (Historia de las Mujeres) convencidas a la fuerza de su condición de inferioridad, las mujeres "Incapaces de ver más allá de las actitudes de su cultura, pusieron en práctica las estrategias de quienes se hallaban en posiciones subordinadas: manipular, agradar, soportar, sobrevivir."
Esta cierta mujer lleva a su hija a la cabalgata de los reyes machos, monta el belén donde nace un niño (macho), organiza la cena de nochebuena y prepara la comida de navidad: es la que empuja, disfruta y soporta física y emocionalmente todos los sacrificios y las tensiones que estos y otros rituales religiosos le exigen. Es la que friega el templo, la que viste al santo, la que borda los estandartes, la que más acude a los oficios y la que enseña a rezar a los hijos y a los nietos. Veo lógico que esta cierta mujer se aproveche de la ritualidad para el beneficio y goce de su perfil hedonista y amante de la belleza. Es allí donde la permiten manejar, humildemente, un diminuto reino dentro del omnipotente reino del dios masculino. Incluso anciana, lava las mantelerías del tabernáculo y le zurce los calzoncillos al cura, no tarda en hacerse la confidente de sus problemas y tesorera también de sus defectos humanos; metida en faena, puede asesorar de pecadillos; si es preciso, encubre al padre, luego se lo cobra, a su modo, le maneja. Como dicen Anderson y Zinsser (Historia de las Mujeres) convencidas a la fuerza de su condición de inferioridad, las mujeres "Incapaces de ver más allá de las actitudes de su cultura, pusieron en práctica las estrategias de quienes se hallaban en posiciones subordinadas: manipular, agradar, soportar, sobrevivir."
Parece inapropiado que a día de hoy no se hayan pronunciado más claramente las mujeres en este asunto, que acepten ese papel mezquino y connivente con una actitud secular que mina su edificio de dignidad desde los propios orígenes. Les sobran motivos para no atreverse: la obligan a callar, a ocultarse, la mutilan sexualmente, la lapidan, la maltratan, la matan. No solo es que "las religiones no han sabido aprovechar a las mujeres", como dijo Amelia Sanchís durante un debate sobre 'Religiones y Feminismo' en la Universidad de Córdoba, puede suceder también, como dice la monja brasileña Ivone Gebara, "que las feministas no han trabajado suficientemente las cadenas religiosas de los medios populares, que son cadenas que consuelan y oprimen al mismo tiempo".
Entretanto no parece soliviantarlas que en la escuela enseñen a sus hijas la trayectoria de sumisión ancestral de la mujer: la impureza nacida de su periódica suciedad, su conformismo, su sensiblería; su sacrificada capacidad para cargar con la cruz, su necesaria identificación con el sufriente para la entrega callada y silenciosa, su culpabilidad; razones todas ellas suficientes, como comprenderán, para subrayar su manifiesta debilidad, física y mental. Bastaría que la cierta mujer cuestionara este estatus y retirase su contribución al aparato ritual para que encontrase de inmediato una mejor disposición negociadora de los machos. Mientras sea ella misma la que refrende los argumentos de sus detractores se verá sometida a la costumbre heredada de despreciar sus propios talentos y prescindir de sus facultades. Mary Daly, en el prefacio de su libro La Iglesia y el segundo sexo fue un poco más allá: "Una mujer que pide la paridad en la Iglesia podría ser comparada a un negro que pide la paridad en el Ku Klux Klan". No hay que ser muy avispado para entender que lo que aquí se opina vale también para esas otras ciertas mujeres que sostienen el Islam, el Judaísmo o el Hinduismo: hagan sus cálculos, un porcentaje muy alto de la humanidad sigue ligado a un sistema de creencias que axiomáticamente predica mensajes esencialmente androcéntricos sin ninguna razón objetiva que los justifique.
Osad, mujeres, lanzaos, imitad el coraje de tantas, seguid adelante; detenerse es volver atrás. Ayudadnos a los ciertos incompetentes hombres a subvertir el paradigma del teomachismo, deshaced esta trampa ancestral en la que los dioses macho os retienen. Que no os concedan ni capirotes, ni la entrada al templo con la regla, ni medallas de oro a la virginidad, ni la opción de orar en el muro de las lamentaciones. Ni el rosario, ni el AK-47 os librarán de la discriminación. No cedáis a las tristes prebendas de un papel sumergido, aunque os concediesen gratis el primer banco de la sinagoga. No se trata de rogarles para que os dejen entrar en la celda: cambiad el ángulo de enfoque. Conquistad, recuperad lo que es vuestro: la plena dignidad, el (mismo) poder. Este debería ser por fin el Siglo de la Mujer Libre, de la ola femenina que nivele el océano de la humanidad. Sería el acontecimiento más justo, transformador y deseable de cuantos suceden en este trecho de la crispada historia que nos toca vivir.
Osad, mujeres, lanzaos, imitad el coraje de tantas, seguid adelante; detenerse es volver atrás. Ayudadnos a los ciertos incompetentes hombres a subvertir el paradigma del teomachismo, deshaced esta trampa ancestral en la que los dioses macho os retienen. Que no os concedan ni capirotes, ni la entrada al templo con la regla, ni medallas de oro a la virginidad, ni la opción de orar en el muro de las lamentaciones. Ni el rosario, ni el AK-47 os librarán de la discriminación. No cedáis a las tristes prebendas de un papel sumergido, aunque os concediesen gratis el primer banco de la sinagoga. No se trata de rogarles para que os dejen entrar en la celda: cambiad el ángulo de enfoque. Conquistad, recuperad lo que es vuestro: la plena dignidad, el (mismo) poder. Este debería ser por fin el Siglo de la Mujer Libre, de la ola femenina que nivele el océano de la humanidad. Sería el acontecimiento más justo, transformador y deseable de cuantos suceden en este trecho de la crispada historia que nos toca vivir.
Mujeres, ayudadnos a los ciertos incompetentes hombres a subvertir el paradigma del teomachismo, deshaced esta trampa ancestral en la que los dioses macho os retienen.
(Este artículo fue publicado el 27 02 2016, en "eldiario.es", en la sección TRIBUNA ABIERTA)
martes, 1 de marzo de 2016
La búsqueda de la felicidad.
La búsqueda de la felicidad ha sido para los seres humanos un tema de gran interés. Han escrito sobre ello grandes filósofos, poetas, novelistas, directores de cine, compositores y hasta estrellas del rock.
Desde hace unos años, la psicología científica ha puesto en su punto de mira el estudio del bienestar y la felicidad, y por primera vez empezamos a tener datos científicos sobre cómo conseguirla.
Sonja Lyubomirsky es una de las mayores expertas en el estudio de las emociones positivas y la promoción del bienestar y define la felicidad como:
“La experiencia de la alegría o el bienestar positivo, combinada con una sensación de que la vida es buena, significativa y que vale la pena.”
Ventajas de ser feliz
Hoy sabemos que ser feliz tiene muchas ventajas adicionales aparte de la felicidad en sí misma, valga la redundancia.
Estudios científicos demuestran que las personas felices son mucho más sociables, generosas, cooperadoras, tienen más energía, caen mejor a los demás, tienen una red de apoyo social más amplia, más posibilidades de casarse y menos posibilidades de divorciarse, son más ingeniosas, más flexibles, más productivas, mejores líderes, mejores negociadores, ganan más dinero, son más sanas, tienen mejor sistema inmune, son más fuertes ante la adversidad y viven más.
Parece que alcanzar un nivel de bienestar alto tiene un impacto brutal en nuestra salud física y en nuestra salud mental.
Modelo de Lyubomirsky sobre la felicidad
Sonja Lyubomirsky basándose en numerosos estudios científicos desarrolló un modelo explicativo sobre el bienestar. El modelo postula lo siguiente:
- El 50% de nuestro bienestar se debe a la influencia genética y es inmodificable.
- El 40% de nuestro bienestar depende de lo que hagamos día a día para ser felices.
- El 10% de nuestro bienestar depende de nuestras circunstancias externas.
Por lo tanto, podemos influir muchísimo en nuestra felicidad total. Pero los seres humanos en vez de invertir tiempo en realizar actividades que mejoren directamente nuestro bienestar nos empeñamos en centrarnos en nuestras circunstancias, que son mucho más difíciles de modificar y generan pocos cambios a largo plazo en nuestra felicidad.
Sonja Lyubomirsky recomienda las siguientes:
Practicar la gratitud: Mantener una actitud agradecida previene la adaptación hedonista.
Cultivar el optimismo: Se trata de intentar ver con esperanza nuestro futuro, centrarnos en lo positivo en nuestro presente y ver nuestro pasado con benevolencia.
Evitar pensar demasiado y evitar la comparación social: ponernos en una actitud de comparación nos suele predisponer o bien a sentir envidia o bien a sentir lástima.
Practicar la amabilidad: Nos ayuda a sentirnos más conectados con los demás, nos pone en una perspectiva de abundancia, de repartir lo que tenemos, fomenta la empatía y hacemos del mundo un lugar mejor.
Cuidar las relaciones: El ser humano es un animal social, por lo que necesita de sus iguales para ser feliz. Dedicar tiempo a fomentar nuestro apoyo social es uno de los pilares básicos del bienestar.
Desarrollar estrategias para afrontar: Ser capaz de solucionar problemas afecta positivamente a nuestra confianza en nosotros mismos y sube nuestra autoestima
Hacer más actividades que realmente te atraigan: El estado de ánimo de una persona es casi proporcional a la cantidad de actividades agradables que tenga en su día a día.
Saborear las alegrías de la vida: Ser capaz de poner atención plena en los momentos de placer o alegría. Desarrollar esta capacidad nos previene de caer en la adaptación hedonista.
Comprometerte con tus objetivos: Dedicar tiempo a luchar por nuestras metas refuerza nuestra identidad y nos ayuda a subir nuestra autoestima y nuestro autoconcepto.
Practicar la religión o la espiritualidad: Hay muchos estudios que dicen que las personas más espirituales tienen menos posibilidades de padecer ansiedad o depresión, por lo que invertir tiempo en actividades relacionadas con ello parece buena idea.
Ocuparte de tu cuerpo: Dedicar tiempo al ejercicio físico o a la meditación son formas de invertir en salud física y mental. Por no hablar de las ventajas que tienen cada uno por separado.
No hace falta que hagas los 12 tipos de actividades todos los días. Es más, a lo mejor hay algunos que te parecen cursis o no son para ti. Es perfecto, selecciona los que mejor vayan contigo y dedica tiempo al día a ellos.
Conclusiones sobre la búsqueda de la felicidad
La felicidad no es algo externo. El nivel total de felicidad depende directamente de nosotros en un 40%. Dedicar tiempo a conseguir un coche más rápido o una casa más grande no te van a hacer más feliz.
Sin embargo, dedicar diez minutos al día a practicar meditación, fomentar una actitud amable o hacer deporte tres veces a la semana si van a afectar directamente a tu bienestar.
Por lo que, si queremos ser felices, estamos obligados a cambiar nuestra forma de pensar. Los medios de comunicación nos bombardean cada día creándonos necesidades y prometiéndonos la felicidad eterna. No les hagas caso, solo quieren tu dinero. Dedica cada día por lo menos una hora a las actividades que hemos comentado en el apartado anterior y verás cómo en pocas semanas tu nivel de bienestar es mucho más alto.
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