Transformación

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miércoles, 30 de marzo de 2016

ABRIR EL CORAZÓN AL AMOR.


ABRIR EL CORAZÓN AL AMOR
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De todas las heridas espirituales superficiales o profundas que me fueron provocadas
me curará el Señor ... ¡si abro mi corazón a su amor!
¿Quien soy yo para juzgar a nadie y condenar y guardar rencor a los demás, si gratuitamente
Dios siempre me amó?
( VIERNES V Semana CUARESMA )
_______ . _______ . _______

Necesito abrir mi corazón al amor y no guardar rencor, resentimiento, ni odio, pues siempre
se cumplirá el plan de Dios ¡por muy pecadores que sean los hombres!
Porque si mi corazón se endurece como el pedernal, al tomar en mi mano las piedras del rencor
o del tomarme la justicia por mi mano (poniéndome en un plano de superioridad)
¡acabaría por lapidar a Jesucristo mismo!
¡Todo juicio paraliza la conversión!
¿Y luego, al reparar en mi error, me bastaría decirle "lo siento"? ¡No!
Solo podría hacer penitencia y suplicarle su perdón. Porque el daño se lo causaría en las
personas que son más vulnerables, especialmente más débiles, y enfermas (que viven esclavizadas
en el egoísmo)o que se encuentran en la más absoluta miseria moral, ciegas a la bondad de Dios
( evangelio )
¿Pero como es posible, Señor, que tú imagen, la imagen de Dios se encuentre también en ellas?..
¡Pues sí! ¡lo está! ¡aún sin dignidad!
"estaba desnudo, y me vestiste, ... en la cárcel, y me visitaste"
¿Y como te podrán reconocer y como te podrán encontrar si yo las crítico y condeno?
¡Si la vida me la diste para entregársela!
Por eso, TÚ ESTÁS CONMIGO como fuerte soldado y me proteges para que no me crea lo que no soy,
pues Tú eres mi fortaleza y mi fuerza salvadora
( 1 lectura )
Es más me haces ver como Dios utiliza el pecado, la maldad y hasta la perversión de los hombres
para hacer cosas buenas ¡y realizar su plan!
¿Pues acaso, Señor, tú así (permitiendo en mi vida la cruz) no me santificas y revelas tu amor
generoso y gratuito?. Pues me cercaban olas mortales, torrentes destructores me aterraban,
me envolvían las redes del abismo, y me alcanzaban los lazos de la muerte pues querían abatirme
y llevarme a formular juicios llenos de rencor
(Pero tú, como Cordero manso no abriste boca ante tus acusadores..¡Pero como!¿a mi no me hablas?
te decían extrañados en su poder)
Y yo en el peligro te invoqué a ti, Señor, como mi peña, mi refugio, mi escudo, mi roca, mi alcázar,
mi libertador (ahora Señor, que llega la hora de dar este testimonio de tu amor no me abandones)
y tú me escuchaste, me comunicaste tu gracia y me libraste de mis enemigos.
( Salmo )
¿Quién soy yo para juzgar a nadie por mucho daño que me hagan?
¿No me amaste tú gratuitamente y me dijiste "a quién te quite el manto déjale también la túnica"?
¿No me dijiste "no juzguéis, y no seréis juzgados, perdonad, y seréis perdonados"?
Pero con tanta maldad y perversión, con tanta usura y avaricia, con tanta violencia y opresión
¿como puede ser que se cumplan tus planes, Señor?
Y sin embargo, tú me libraste de caer en aquel odio y resentimiento, mostrándome tu amor gratuito
Por eso yo te amo, Señor, porque cuando te invoqué tú me escuchaste y diste vigor a mi alma y
libraste la vida de este pobre de las manos de los impíos.
( 1 lectura )
Tú, Señor, te sirves del mal para hacer el bien, y desde el misterio del mal del hombre,
tú eres capaz de fortalecer nuestros corazones en ti, en tu amor, en tu bondad, en tu misericordia
¿quién es como tú? ...
Y además, tú quieres, Señor, ayudarme a no tener mi corazón cerrado a tu espíritu, porque si tengo
el corazón de piedra, y entre las manos solo rencores, juicios, críticas, y condenas, es como tomar
piedras dispuesto a lanzarlas, y solo provocaré más muerte y destrucción.
¿No dijiste tú "Quien esté libre de pecado (creyéndose mejor y más justo) que tire la primera piedra"?
Sí, Señor, ayúdame tú a no caer es esta espiral de violencia y a abrir mi corazón al amor, ayúdame
a permanecer en ti, en la verdad, en la humildad, y a solidarizarme con las víctimas.
Y te diga con el espíritu de tu hijo Francisco ¡haz de mí, Señor, un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor; donde haya ofensa, ponga yo perdón; donde haya discordia,
ponga yo unión; donde haya error, ponga yo verdad; donde haya duda, ponga yo fe; donde haya desesperación,
ponga yo esperanza; donde haya tinieblas, ponga yo luz; donde haya tristeza, ponga yo
alegría. Y no busque yo tanto ser consolado como consolar; ser comprendido, como comprender; ser
amado, como amar.
Porque dando, es como se recibe; olvidando, como se encuentra; perdonando, como se es perdonado;
muriendo, como se resucita a la vida eterna.
Y ayúdame a ser yo mismo, por tu amor, una víctima que sabe unir mi destino, al suyo, al de tantos
hermanos y hermanas que han sido maltratados y atropellados.
Porque al final no triunfan los hombres por muy negativos y terribles que sean sus planes
¡al final triunfas tú! y eso me tranquiliza y consuela.
Porque tú nos das a todos libertad, y permites que nos equivoquemos ¡pero al final de la historia
triunfarás tú!
Porque tu Providencia es mucho más fuerte y poderosa ¡que hasta nuestra misma libertad!, y por eso
sé que tú me enseñarás a confiar siempre en ti, y amar (remitiendo toda justicia a Dios y abriendo
mi corazón a la esperanza) hasta que llegue la hora .. en que cumplirás totalmente tu designio.

S. FRANCISCO DE ASIS
JESÚS HIGUERAS ( 2015 )
FRANCISCO I ( 22 / 3 / 13 )

La Parábola del anillo.



Un día un sabio maestro recibió la visita de un joven que se dirigió a él para pedirle consejo:
— Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro sin mirarlo, le dijo:
— Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después… y haciendo una pausa agregó: — si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
— E… encantado, maestro— titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
—Bien— asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y al dárselo al muchacho, agregó:
— Toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas. El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, quienes lo miraban con algún interés.
Pero les bastaba el escuchar el precio del anillo; cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y solo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. Alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.
¡Cuánto hubiera deseado el joven tener esa moneda de oro! Podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Triste, subió a su caballo y volvió a donde el maestro se encontraba:
— Maestro -dijo- lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera obtener dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
— Qué importante lo que has dicho, joven amigo —contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que
quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
— Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
— ¡58 MONEDAS! — exclamó el joven.
— Sí, -replicó el joyero— yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé… si la venta es urgente…
El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.
— Siéntate —dijo el maestro después de escucharlo— Tú eres como este anillo: Una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

(Encontrado en "Sonríe para vivir mejor")

lunes, 28 de marzo de 2016

La parábola del caballo.




Un cuento que te ayudará a entender que lo que digan o hagan los demás no debe hundirte ni humillarte, sino todo lo contrario, utiliza lo que los demás hagan o digan de ti para salir adelante y levantarte.

Un campesino que enfrentaba muchas dificultades poseía algunos caballos que lo ayudaban en los trabajos de su pequeña hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los mejores caballos había caído en un viejo pozo abandonado. Era muy profundo, y resultaría extremadamente difícil sacarlo de allí.

El campesino fue rápidamente al lugar del accidente y evaluó la situación, dándose cuenta de que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el costo del rescate, concluyó que no valía la pena, y pidió al capataz que sacrificara al caballo tirando tierra al pozo hasta enterrarlo. Y así se hizo.
A medida que la tierra le caía encima, el animal la sacudía. Esta se acumuló poco a poco en el fondo del pozo, permitiéndole subir. Los hombres se dieron cuenta de que el caballo no se dejaba enterrar sino que, al contrario, estaba subiendo, hasta que finalmente consiguió salir del socavón.

Si estás “allá abajo”, sintiéndote poco valorado, y si los otros te lanzan la tierra de la incomprensión, del egoísmo o de la falta de apoyo, recuerda al caballo de esta historia. No aceptes la tierra que tiraron sobre ti, sacúdela y sube sobre ella. Cuanta más tierra te lancen, más podrás subir.

viernes, 25 de marzo de 2016

Carta de una mujer en el día de la mujer trabajadora.





A raíz del día de la mujer trabajadora,una mujer escribió esta carta:
Que no, que no me felicites por ser mujer, que no estoy para fiestas.
Iguálame el salario, no me despidas estando embarazada o cuando te pida la reducción de jornada.
Respeta mis decisiones, mi NO es NO.
No quiero tus piropos, aunque pienses que me halagan.
No quiero volver a casa de noche con el móvil en la mano "por si acaso".
Deja de hacer bromas machistas con tu pandilla de amigotes, no son graciosas, no llevan a ningún lado.
No me cosifiques, no soy un culo y dos tetas. Y no, la cantidad de ropa que lleve encima no te da derecho a decirme ni hacerme nada.
Responsabilízate de la crianza, de las tareas de casa, de la compra, las vacunas, las reuniones del cole.
Educa a tus hijos en el respeto para que yo no tenga que enseñar a mis hijas a defenderse.
Yo no soy "hija de, madre de, esposa de".
Lucha conmigo por mis derechos para que este día deje de existir y entonces felicítame, porque ese día será un gran día para todos.
Ese día si será una fiesta.

jueves, 24 de marzo de 2016

Lo que quiero de ti.

Viva la vida|Coldplay|interpreta-David Garret

Una mujer "de cierta edad" ..



Dicen que a cierta edad las mujeres nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que solo cabe el ímpetu de los años jóvenes.....
Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable, pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora, nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento de mi existencia.....
Descubrí que no soy una princesa de cuento de hadas, descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas.....
Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás. Y a pesar de ello quererme.....
Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui, sonrió a la que soy. Me alegro del camino andado, asumo mis contradicciones. Siento que debo saludar a la joven que fui con cariño, pero dejarla a un lado porque ahora me estorba. Su mundo de ilusiones y fantasías, ya no me interesa.....
¡Que bien vivir sin poner el listón tan alto!
¡Que bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr tras los sueños!....
Ahora soy más consciente de mi existencia, me acepto tal como soy, y soy más feliz.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Los Cuatro Vientos dentro ..




Todos tendemos a lamer nuestras heridas; a llevar a lo más dentro de nuestro corazón aquello que nos daña, ya sea un amor mal correspondido, el despecho, la rabia o el dolor. Atesoramos nuestro sufrimiento de tal manera que vivimos nuestras vidas aferrados a la desdicha. Curiosamente parte del sufrimiento del ser humano se debe al miedo que tiene a la pérdida, ya sea a la muerte o al desapego, ni hablar del pánico que nos da dejar fuera de nosotros la angustia (el pilar más grande del estado actual de las cosas, dentro y fuera de nosotros)
¿Qué pasaría si nos libráramos de esa carga emocional? Que pasaría si dejáramos fluir nuestra ansiedad y el recuerdo de aquellos que la producen?
Aun cuando hay dos formas naturales de “curarse” y ambas han sido usadas por hombres y mujeres desde épocas inmemoriales, yo prefiero la cura con el viento (aunque les contaré las dos)
No se necesita nada más que las ganas de despojarse de la podredumbre interior.. ¿quieres dejar de sufrir?.. deja de hacerlo!!, simple voluntad!!.
En la mayoría de los casos uno es incapaz de cambiar a las personas o las situaciones que te ponen mal; uno no puede forzar las cosas o imponerse sobre la voluntad de otros o el simple destino, pero lo que si puedes hacer es cambiar la perspectiva desde donde se miran las cosas.
Sube a la silla y cuando estés allí, fuera de tu campo de visión habitual, de tu ensimismamiento y dejes de mirar-sentir desde tu ego herido, solo basta dejarse abrazar por el viento; puedes hablar con él o simplemente dejar que se lleve todo aquello que ya no deseas en tu vida, tu cuerpo sabrá lo que debe hacer pues la cura de los “males modernos” viene en tu memoria genética, lo demás es cosa del viento.


La otra cura es con la tierra, pies descalzos y ambas manos metidas en ella; cuando tus manos estén completamente cubiertas entrégale a la tierra lo que ya no quieres tener dentro de ti.
La naturaleza siempre ocupó un lugar primordial y sagrado para las culturas ancestrales. Prefiero bañarme de viento que consumir un antidepresivo porque no se trata de dormir las emociones negativas sino de dejarlas ir…
Decía Don Juan Matus que las mujeres somos vientos y así como hay cuatro vientos (norte, sur, este y oeste) somos cuatro tipos de mujeres.
Yo digo que somos Mujeres que llevamos los Cuatro Vientos dentro …

(Encontrado en el blog "Tu recuerdo está en mi")


sábado, 19 de marzo de 2016

Ayer me mataron.

Este es un texto que debería hacernos reflexionar a todos, hombres y mujeres. Es un artículo que se publicó después de la muerte de una joven, pero desconozco la fecha y el País en el que sucedió y el nombre de la joven asesinada también. Pero creo que esto es lo de menor importancia, porque lo importante son los hechos, los porqués y lo que sucede después. Y casi es mejor así, digamos que ocurrió y puede ocurrir en cualquier lugar del mundo, desgraciadamente, de ahí su importancia.


Ayer me mataron.
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Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron que muriera desangrada. Cual desperdicio me metieron a una bolsa de polietileno negro, enrollada con cinta de embalar y fui arrojada a una playa, donde horas más tarde me encontraron. Pero peor que la muerte, fue la humillación que vino después.
Desde el momento que tuvieron mi cuerpo inerte nadie se preguntó donde estaba el hijo de puta que acabo con mis sueños, mis esperanzas, mi vida.
No, más bien empezaron a hacerme preguntas inútiles.
A mi, ¿Se imaginan? una muerta, que no puede hablar, que no puede defenderse.
¿Qué ropa tenías? ¿Por qué andabas sola? ¿Cómo una mujer va a viajar sin compañía? Te metiste en un barrio peligroso, ¿Qué esperabas?
Cuestionaron a mis padres, por darme alas, por dejar que sea independiente, como cualquier ser humano. Les dijeron que seguro andabamos drogadas y lo buscamos, que algo hicimos, que ellos deberían habernos tenido vigiladas. Y solo muerta entendí que no, que para el mundo yo no soy igual a un hombre. Que morir fue mi culpa, que siempre va a ser. Mientras que si el titular rezaba fueron muertos dos jóvenes viajeros la gente estaría comentando sus condolencias y con su falso e hipócrita discurso de doble moral pedirían pena mayor para los asesinos. Pero al ser mujer, se minimiza. Se vuelve menos grave, porque claro, yo me lo busqué. Haciendo lo que yo quería encontré mi merecido por no ser sumisa, por no querer quedarme en mi casa, por invertir mi propio dinero en mis sueños. Por eso y mucho más, me condenaron.
Y me apené, porque yo ya no estoy acá. Pero vos si estas. Y sos mujer. Y tenes que bancarte que te sigan restregando el mismo discurso de "hacerte respetar", de que es tu culpa que te griten que te quieran tocar/lamer/ chupar alguno de tus genitales en la calle por llevar un short con 40 grados de calor, de que vos si viajas sola sos una "loca" y muy seguramente si te paso algo, si pisotearon tus derechos, vos te lo buscaste.
Te pido que por mí y por todas las mujeres a quienes nos callaron, nos silenciaron, nos cagaron la vida y los sueños, levantes la voz. Vamos a pelear, yo a tu lado, en espíritu, y te prometo que un día vamos a ser tantas, que no existirán la cantidad de bolsas suficientes para callarnos a todas.

Guadalupe Acosta

martes, 15 de marzo de 2016

Cinco tipos de hummus. Receta de cocina

Cinco tipos de humus.. cinco maravillosas recetas fáciles, rápidas de preparar y realmente suculentas. Un verdadero tesoro gastronómico!! http://www.directoalpaladar.com/ingredientes-y-alimentos/cinco-tipos-de-hummus-viva-el-color

Sopa Griega de Garbanzos. (Receta de cocina)

Aquí os dejo esta receta : Sopa Griega de Garbanzos, de la revista "Directo al Paladar" Un plato caliente para tomar con cuchara. http://www.directoalpaladar.com/recetas-con-thermomix/sopa-griega-de-garbanzos-receta-con-y-sin-thermomix

jueves, 10 de marzo de 2016

Apostemos por nuestro futuro.


Comprendemos que no podemos cambiar el pasado pero sí podemos hacer algo por el futuro que se encuentra ante nosotros/as.
No tratemos de lograrlo todo de una vez, la vida puede tener momentos difíciles y no es necesario añadir frustraciones a la lista.
Avancemos dando pasos de uno en uno, y tratemos de lograr una meta a la vez, de esa manera descubriremos lo que es un verdadero logro.
No tengamos miedo de hacer lo imposible, aún cuando los demás no piensen que lo podemos lograr. Recordemos que la historia está repleta de logros increíbles alcanzados por aquellos que fueron bastante locos/as para creer en sí mismos/as.
No te olvides que en el lobo y en nosotros/as se encierran cualidades extraordinarias, singulares y únicas.
Recuerda que si buscamos en nuestro interior y encontramos una sonrisa, esa sonrisa será siempre el reflejo de la opinión que la gente tendrá de nosotros/as.
Apostemos por nuestro futuro y por el del lobo.
EL DUENDE.
Les mando un fuerte abrazo desde Sierra de Andújar.

Publicación encontrada en el Facebook en  "Amigos del Parque Natural Sierra de Andújar" el 12 - 03 - 2016 

jueves, 3 de marzo de 2016

Cierta mujer connivente con los reyes machos.





Cierta mujer connivente con los reyes machos

Resulta paradójico que cierta mujer refrende los cánones que la denigran, que la hacen causante de los males de la humanidad y la mantienen por los siglos de los siglos en un status imperfecto.

Fernando Montaña Lagos
Cada 90 minutos, lo que tarda en ver una película, un hombre asesina a una mujer para salvar su honor. Recientemente numerosas jóvenes indias del estado de Kerala denunciaron en facebook la discriminación que prohíbe la entrada al templo de las mujeres con la menstruación. Una mujer se irrita porque su hija de seis años considera que el traje de un tal rey Gaspar es incorrecto. Todos los maltratadores parten de la idea de que la mujer es inferior y es su posesión. Los analistas valoran hasta qué punto merece la pena crear problemas donde no los había: "Es la (sagrada) tradición". '. Me pregunto si un clérigo soportaría una sola semana sirviendo a una Diosa que le considerara un ser menor, deficiente y dependiente de su inapelable opinión. ¿Aceptaría el hombre la palabra de la sacerdotisa dictándole normas de conducta basadas en la obediencia y la humillación? No es disculpable que el hombre no se alce para revertir el teomachismo que tan difícil le pone la vida a su compañera. Pero, ¿y esa mujer, que sufre las imposiciones, por activa y por pasiva, de un dios masculino, lejano y cruel, que justifica todas las afrentas y los insultos que puedan hacerle? ¿Por qué no se rebela? El arqueólogo francés Jaques Cauvin especula con que la religión nació de la mano de una diosa femenina de la fertilidad hace 10 o 12.000 años en Oriente Próximo. Pero mientras la historia nos aclara sobre la desaparecida diosa Asherah-Astarte-Ishtar, lo sabido es que desde la que Jarpers denominó Era Axial (750-350 a.n.e.) se inauguró una religión dominada por los dioses macho desde la que los profetas y los sacerdotes macho ejercieron una muy eficaz reprogramación de las cuestiones de género. A la mujer no le cupo más remedio que  adoptar una posición sumergida, secundaria, difusa; una adaptación que, a base de mantener una connivencia con el sector opresor, le otorgaba mínimas parcelas de poder que finalmente redundaron en una comprensión enfermiza y benevolente con la conducta, hábitos y tradiciones establecidas por sus opresores.

 
Esta cierta mujer lleva a su hija a la cabalgata de los reyes machos, monta el belén donde nace un niño (macho), organiza la cena de nochebuena y prepara la comida de navidad: es la que empuja, disfruta y soporta física y emocionalmente todos los sacrificios y las tensiones que estos y otros rituales religiosos le exigen. Es la que friega el templo, la que viste al santo, la que borda los estandartes, la que más acude a los oficios y la que enseña a rezar a los hijos y a los nietos. Veo lógico que esta cierta mujer se aproveche de la ritualidad para el beneficio y goce de su perfil hedonista y amante de la belleza. Es allí donde la permiten manejar, humildemente, un diminuto reino dentro del omnipotente reino del dios masculino. Incluso anciana, lava las mantelerías del tabernáculo y le zurce los calzoncillos al cura, no tarda en hacerse la confidente de sus problemas y tesorera también de sus defectos humanos; metida en faena, puede asesorar de pecadillos; si es preciso, encubre al padre, luego se lo cobra, a su modo, le maneja. Como dicen Anderson y Zinsser (Historia de las Mujeres) convencidas a la fuerza de su condición de inferioridad, las mujeres "Incapaces de ver más allá de las actitudes de su cultura, pusieron en práctica las estrategias de quienes se hallaban en posiciones subordinadas: manipular, agradar, soportar, sobrevivir."
Parece inapropiado que a día de hoy no se hayan pronunciado más claramente las mujeres en este asunto, que acepten ese papel mezquino y connivente con una actitud secular que mina su edificio de dignidad desde los propios orígenes. Les sobran motivos para no atreverse: la obligan a callar, a ocultarse, la mutilan sexualmente, la lapidan, la maltratan, la matan. No solo es que "las religiones no han sabido aprovechar a las mujeres", como dijo Amelia Sanchís durante un debate sobre 'Religiones y Feminismo' en la Universidad de Córdoba, puede suceder también, como dice la monja brasileña Ivone Gebara, "que las feministas no han trabajado suficientemente las cadenas religiosas de los medios populares, que son cadenas que consuelan y oprimen al mismo tiempo".
Entretanto no parece soliviantarlas que en la escuela enseñen a sus hijas la trayectoria de sumisión ancestral de la mujer: la impureza nacida de su periódica suciedad, su conformismo, su sensiblería; su sacrificada capacidad para cargar con la cruz, su necesaria identificación con el sufriente para la entrega callada y silenciosa, su culpabilidad; razones todas ellas suficientes, como comprenderán, para subrayar su manifiesta debilidad, física y mental. Bastaría que la cierta mujer cuestionara este estatus y retirase su contribución al aparato ritual para que encontrase de inmediato una mejor disposición negociadora de los machos. Mientras sea ella misma la que refrende los argumentos de sus detractores se verá sometida a la costumbre heredada de despreciar sus propios talentos y prescindir de sus facultades. Mary Daly, en el prefacio de su libro La Iglesia y el segundo sexo fue un poco más allá: "Una mujer que pide la paridad en la Iglesia podría ser comparada a un negro que pide la paridad en el Ku Klux Klan". No hay que ser muy avispado para entender que lo que aquí se opina vale también para esas otras ciertas mujeres que sostienen el Islam, el Judaísmo o el Hinduismo: hagan sus cálculos, un porcentaje muy alto de la humanidad sigue ligado a un sistema de creencias que axiomáticamente predica mensajes esencialmente androcéntricos sin ninguna razón objetiva que los justifique.

Osad, mujeres, lanzaos, imitad el coraje de tantas, seguid adelante; detenerse es volver atrás. Ayudadnos a los ciertos incompetentes hombres a subvertir el paradigma del teomachismo, deshaced esta trampa ancestral en la que los dioses macho os retienen. Que no os concedan ni capirotes, ni la entrada al templo con la regla, ni medallas de oro a la virginidad, ni la opción de orar en el muro de las lamentaciones. Ni el rosario, ni el AK-47 os librarán de la discriminación. No cedáis a las tristes prebendas de un papel sumergido, aunque os concediesen gratis el primer banco de la sinagoga. No se trata de rogarles para que os dejen entrar en la celda: cambiad el ángulo de enfoque. Conquistad, recuperad lo que es vuestro: la plena dignidad, el (mismo) poder. Este debería ser por fin el Siglo de la Mujer Libre, de la ola femenina que nivele el océano de la humanidad. Sería el acontecimiento más justo, transformador y deseable de cuantos suceden en este trecho de la crispada historia que nos toca vivir.

Mujeres, ayudadnos a los ciertos incompetentes hombres a subvertir el paradigma del teomachismo, deshaced esta trampa ancestral en la que los dioses macho os retienen.
(Este artículo fue publicado el 27 02 2016, en "eldiario.es", en la sección TRIBUNA ABIERTA) 

martes, 1 de marzo de 2016

La búsqueda de la felicidad.


La búsqueda de la felicidad ha sido para los seres humanos un tema de gran interés. Han escrito sobre ello grandes filósofos, poetas, novelistas, directores de cine, compositores y hasta estrellas del rock.
Desde hace unos años, la psicología científica ha puesto en su punto de mira el estudio del bienestar y la felicidad, y por primera vez empezamos a tener datos científicos sobre cómo conseguirla.
Sonja Lyubomirsky es una de las mayores expertas en el estudio de las emociones positivas y la promoción del bienestar y define la felicidad como:
“La experiencia de la alegría o el bienestar positivo, combinada con una sensación de que la vida es buena, significativa y que vale la pena.”

Ventajas de ser feliz

Hoy sabemos que ser feliz tiene muchas ventajas adicionales aparte de la felicidad en sí misma, valga la redundancia.
Estudios científicos demuestran que las personas felices son mucho más sociables, generosas, cooperadoras, tienen más energía, caen mejor a los demás, tienen una red de apoyo social más amplia, más posibilidades de casarse y menos posibilidades de divorciarse, son más ingeniosas, más flexibles, más productivas, mejores líderes, mejores negociadores, ganan más dinero, son más sanas, tienen mejor sistema inmune, son más fuertes ante la adversidad y viven más.
Parece que alcanzar un nivel de bienestar alto tiene un impacto brutal en nuestra salud física y en nuestra salud mental.

Modelo de Lyubomirsky sobre la felicidad

Sonja Lyubomirsky basándose en numerosos estudios científicos desarrolló un modelo explicativo sobre el bienestar. El modelo postula lo siguiente:
  • El 50% de nuestro bienestar se debe a la influencia genética y es inmodificable.
  • El 40% de nuestro bienestar depende de lo que hagamos día a día para ser felices.
  • El 10% de nuestro bienestar depende de nuestras circunstancias externas.
Por lo tanto, podemos influir muchísimo en nuestra felicidad total. Pero los seres humanos en vez de invertir tiempo en realizar actividades que mejoren directamente nuestro bienestar nos empeñamos en centrarnos en nuestras circunstancias, que son mucho más difíciles de modificar y generan pocos cambios a largo plazo en nuestra felicidad.
Sonja Lyubomirsky recomienda las siguientes:
Practicar la gratitud: Mantener una actitud agradecida previene la adaptación hedonista.
Cultivar el optimismo: Se trata de intentar ver con esperanza nuestro futuro, centrarnos en lo positivo en nuestro presente y ver nuestro pasado con benevolencia.
Evitar pensar demasiado y evitar la comparación social: ponernos en una actitud de comparación nos suele predisponer o bien a sentir envidia o bien a sentir lástima.
Practicar la amabilidad: Nos ayuda a sentirnos más conectados con los demás, nos pone en una perspectiva de abundancia, de repartir lo que tenemos, fomenta la empatía y hacemos del mundo un lugar mejor.
Cuidar las relaciones: El ser humano es un animal social, por lo que necesita de sus iguales para ser feliz. Dedicar tiempo a fomentar nuestro apoyo social es uno de los pilares básicos del bienestar.
Desarrollar estrategias para afrontar: Ser capaz de solucionar problemas afecta positivamente a nuestra confianza en nosotros mismos y sube nuestra autoestima
Hacer más actividades que realmente te atraigan: El estado de ánimo de una persona es casi proporcional a la cantidad de actividades agradables que tenga en su día a día.
Saborear las alegrías de la vida: Ser capaz de poner atención plena en los momentos de placer o alegría. Desarrollar esta capacidad nos previene de caer en la adaptación hedonista.
Comprometerte con tus objetivos: Dedicar tiempo a luchar por nuestras metas refuerza nuestra identidad y nos ayuda a subir nuestra autoestima y nuestro autoconcepto.
Practicar la religión o la espiritualidad: Hay muchos estudios que dicen que las personas más espirituales tienen menos posibilidades de padecer ansiedad o depresión, por lo que invertir tiempo en actividades relacionadas con ello parece buena idea.
Ocuparte de tu cuerpo: Dedicar tiempo al ejercicio físico o a la meditación son formas de invertir en salud física y mental. Por no hablar de las ventajas que tienen cada uno por separado.
No hace falta que hagas los 12 tipos de actividades todos los días. Es más, a lo mejor hay algunos que te parecen cursis o no son para ti. Es perfecto, selecciona los que mejor vayan contigo y dedica tiempo al día a ellos.

Conclusiones sobre la búsqueda de la felicidad

La felicidad no es algo externo. El nivel total de felicidad depende directamente de nosotros en un 40%. Dedicar tiempo a conseguir un coche más rápido o una casa más grande no te van a hacer más feliz.
Sin embargo, dedicar diez minutos al día a practicar meditación, fomentar una actitud amable o hacer deporte tres veces a la semana si van a afectar directamente a tu bienestar.
Por lo que, si queremos ser felices, estamos obligados a cambiar nuestra forma de pensar. Los medios de comunicación nos bombardean cada día creándonos necesidades y prometiéndonos la felicidad eterna. No les hagas caso, solo quieren tu dinero. Dedica cada día por lo menos una hora a las actividades que hemos comentado en el apartado anterior y verás cómo en pocas semanas tu nivel de bienestar es mucho más alto.