Transformación

Transformación
Mostrando entradas con la etiqueta Chiste. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chiste. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de marzo de 2018

Sorpresa para un ladrón cristiano. Humor


Un ladrón a la media noche se mete en una casa a robar. Entra por una ventana, y cuando está adentro en la oscuridad oye una voz que dice:

¡Jesús te está mirando!

Entonces, el ladrón se asusta y se detiene. Luego como ve que no ocurre nada continúa. Y de nuevo la voz le dice:

¡Jesús te está mirando!

El ladrón asustado prende la luz y ve que la voz venía de un loro que estaba en una jaula, y el ladrón le dice:

¡Ahhh que susto me diste! ¿Cómo te llamas lorito?


Y el loro le responde:

Me llamo Pedro.

¡Pedro es un nombre extraño para un loro!

Y el loro le contesta:

¡Más extraño es el nombre de Jesús para un Doberman!

miércoles, 28 de febrero de 2018

Un monaguillo en el confesionario y una penitencia conveniente. Humor


- ‘Bendígame padre, porque he pecado. He estado con una chica ligerona’.
El cura preguntó:
- ¿Eres tú, pequeño Luca Pagano?
- Si, padre, soy yo.
- ¿Y quién es la chica con la que estuviste?
- No le puedo decir, padre, no quiero arruinar su reputación.
- Bien, Luca, estoy seguro de averiguar su nombre tarde o temprano, por lo que deberías decírmelo ahora. ¿Fue Tina Minetti?
- No puedo decirlo.
- ¿Fue Teresa Mazzarelli?
- Nunca lo diré.

- ¿Fue Nina Capelli?
- Lo siento, pero no puedo nombrarla.
- ¿Fue Cathy Piriano?
- Mis labios están sellados.
- Entonces ¿fue Rosa Di Ángelo?
- Por favor, padre, no le puedo decir.
El cura suspira en frustración y le dice: -‘Eres muy discreto, Luca Pagano y te respeto por eso, pero has pecado y debes cumplir una penitencia. No podrás ser monaguillo durante los próximos cuatro meses. Ahora vete y compórtate.
Luca regresa a su puesto y su amigo Franco se le acerca y le susurra:
- ¿Qué conseguiste?
- ¡Cuatro meses de vacaciones y el listado de las más LIGERONAS de la parroquia!

martes, 2 de enero de 2018

Una bendición desde el Vaticano. Humor


Una señora caminaba por la calle del pueblo cuando se cruzó con el cura. El padre la mira, se acerca a ella y le dice:
- Muy buenos días, ¿no es usted la Sra. Rodríguez a quien casé hará unos cuatro años?
— Y ella contestó:
- Efectivamente padre, soy yo.
- ¿E hijos?, ¿ha tenido ya algún niño o alguna niña?
- Pues no padre, lo estamos intentando, pero aún no lo hemos tenido.
- Bueno, no se preocupe, la semana que viene voy a Roma, así que, si quiere, encenderé una vela por usted y su esposo.
— Y la mujer le contestó:
- ¡Oh padre!, muchas gracias, le estaremos muy agradecidos.
Y ambos siguieron su camino.

Años más tarde se encontraron nuevamente y el sacerdote le preguntó:
- Bueno señora, cuanto tiempo, ¿cómo se encuentra usted ahora?
- Muy bien, padre.
- Por favor, dígame, ¿han tenido niños ya?
- ¡Oh, sí padre!, tres pares de mellizos y dos criaturitas más, este año ya fueron dos... ¡En total tenemos cinco niñas y tres niños!
- ¡Bendito sea el señor!, ¡qué maravilla!, ¿y su esposo?, estará contento, ¿no?
Mi esposo lo que está... ¡¡es de camino a Roma, a ver si puede apagar la jodida vela de los cojones!!

Fuente: Salud y Humor

lunes, 18 de diciembre de 2017

Turistas en el Vaticano. Chiste


Están tres turistas charlando sentados en el Vaticano, uno alemán otro inglés y otro español, cuando de pronto el inglés les dice a los otros dos:
- Oye, ¿no os parece que el que está ahí en frente es igualito a Jesucristo?
- No digas tonterías, qué va a ser Jesucristo- Le responden el alemán y el español.
Y el inglés insiste:
- Que sí, que sí, ¿No veis que es igualito?... la barba, la túnica, las sandalias... Estoy seguro que lo es.
Y, sin pensárselo un segundo, se levanta y se va hacia el hombre que estaba rezando y cuando conversa con él le insiste tanto qué el hombre le susurra al inglés:
- Escucha, efectivamente soy Jesucristo, he vuelto unos días a la Tierra por un par de asuntos que me ha encomendado mi Padre, pero esto podría ocasionar un revuelo impresionante si se corre la voz, así que te pido que hables bajito y no se lo digas a nadie.

Entonces el inglés, le dice bajito al oído:
- Claro, pero mira tengo una lesión en la espalda que me hice de pequeño a ver si por favor podrías curármela.
Entonces Jesucristo le pone la mano sobre la espalda y le cura. Acto seguido el inglés se va con los demás y le cuenta lo sucedido al alemán y al español.
El alemán, sin poder contenerse se levanta y va hacia Jesucristo y le dice:
- Oye, me ha dicho mi amigo que tú eres Jesucristo. Tengo un ojo de cristal, ¿podrías curarme por favor?
Jesucristo le pone la mano en el ojo y se lo cura. Entonces el alemán se lo agradece efusivamente, vuelve con los amigos y Jesús empieza a pensar que en breves instantes aparecerá por allí el español queriendo que le cure, pero pasa el tiempo y el español no va.
Entonces Jesucristo, cuando ya no puede aguantar más la curiosidad, se levanta y se dirige hacia donde estaban los tres y poniéndole una mano en el hombro al español le pregunta:
- ¿Y tú?, ¿por qué no...?
Y antes de que acabe la frase, el español salta del asiento y, apartándose violentamente, le dice:
- ¡¡¡¡EH, EH, ¡EHHHHH!!!!, ¡¡¡¡SIN TOCAR, ... SIN TOCAR, QUE ESTOY DE BAJA!!!!