lunes, 13 de febrero de 2017
El perdón.
¿Realmente perdonamos cuando nos dicen “lo siento”? ¿Realmente perdonamos cuando decimos que “eso está olvidado, es agua pasada”? ¿Realmente, en nuestro interior, se genera la paz de poder mirar hacia el delante sin sentir que nada de nosotros se queda en el rencor?
Creo que no es fácil, creo que poder dar el paso y decidir perdonar es ser muy valiente, es enfrentarse a tus propios miedos de “¿si perdono…olvido?” “¿Ya no es importante lo que me hicieron?”” ¿Si perdono gana el otro? “Nos cuesta ver nuestra ganancia en el perdón del otro, lo que nos llevamos nosotros, lo que es nuestro y solo nuestro…estar en paz. Conseguir calmar el dolor, conseguir situarlo, conseguir ver a la persona que hay detrás de esa acción que nos dañó y con ello ver sus limitaciones, separarnos del odio que nos unía a él/ella y ver que perdonar es liberarnos.
No se trata de perdonar y olvidar, se trata de perdonar por compasión hacia al otro y hacia nosotros mismos, compasión hacia el dolor que nos generó y del que ya nos podemos soltar.
Para perdonar es importante coger perspectiva, poder mirar desde arriba a la situación, a lo que pasó, a lo que pasa y podrá pasar, la perspectiva nos da la calma necesaria para separarnos de nuestro dolor y ver que es nuestro, el otro puede querer generárnoslo o hacerlo sin querer, pero somos nosotros decidimos hasta donde queremos que nos arrastre, que nos mueva hacia el odio y el rencor y hasta donde queremos ser parte de ese dolor.
Perdonar libera, ya no estas atado a la persona/situación que te dañó, ahora es una parte más de tu historia, no toda tu historia, está situado en un lugar donde no genera odio, y sin odio uno se siente libre.
Aprendamos a perdonar y nos será más fácil perdonarnos.
Jara Perez
Fuente AVA PSICÓLOGOS
www.avapsicologos.es
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario