Transformación

Transformación

miércoles, 7 de diciembre de 2016

¿ ENTREGAS A JESÚS TU CANSANCIO ?


¿ ENTREGAS A JESÚS TU CANSANCIO ?
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

¿ Sabemos cómo y dónde descansar ?

Venid a mi ... (dice el Señor) que soy manso y humilde de corazón y os daré el verdadero descanso
que necesitan vuestras almas.

( MIÉRCOLES II Semana de Adviento )
_____ . _____ . _____ . _____

Dios quiere ayudar a los desfallecidos y cansados, a los desilusionados y desorientados, y les
quiere comunicar su fuerza.

Porque no ignora nuestros problemas nos conoce, y está siempre dispuesto a dar fuerza a los débiles
y a los cansados. ( 1 lectura )

Porque, es verdad, ¡que la vida cansa! y a veces, ¡mucho! y nos cansamos ¡por tantas cosas! como,
por ejemplo EL TRABAJO o DE LAS PERSONAS por sus defectos.

Y a veces también nos cansamos ¡DE NOSOTROS MISMOS! porque no nos gusta como somos, o porque no
estamos de acuerdo con nuestra historia, o lo que hicimos, o no aceptamos lo que nos pasa ...

Y generalmente, la vida misma, cansa. Y efectivamente nuestra vida, con sus dificultades, actividades,
adversidades, inquietudes, tensiones, sufrimientos, ... nos cansa.

Y entonces ¿que hacemos? ...
Buscamos relajarnos con anestesias, con sucedáneos, que no son descansos verdaderos, sino más bien
evasiones que nos ayuden a relajarnos y a distraernos un poco, durante un rato.

Es verdad, que de vez en cuando necesitamos desconectar de nuestra actividad habitual para reponer
energías. Y nos vamos al cine, o salimos a cenar fuera, o leemos un buen libro, o hacemos deporte,
o usamos el ordenador. Pero todo eso lo hacemos, solo para olvidar momentáneamente la realidad que nos
ahoga o fatiga.

Pero el descanso verdadero al que se refiere Jesús es otro muy distinto ¡y mucho más profundo! al
descanso material que nos ofrece todo eso.

Y lo primero que hace Jesús, es confrontarse con nosotros, y se pone a preguntarnos.

Pero vamos a ver ... ¿por qué estás cansado?, ¿quién o qué te cansa?, ¿te cansa esta enfermedad?,
¿te cansa esta persona, o esta situación familiar que estás viviendo tan dura? ...

Pues si me tienes a mi (te dice el Señor) las cosas cobrarán un nuevo sentido, porque te ofreceré
un espíritu nuevo ... manso y humilde para que puedas afrontar los problemas y los sufrimientos
apoyándote en Dios. Y haré posible, lo que para ti es imposible, porque quiero compartir contigo todo
y quiero llevar yo, la carga tuya (más que llevarla contigo ¡quiero llevarla por ti, y llevarla yo!),
porque sé que cuando estás en Dios, lo vives todo de otro modo y hasta el tiempo es otra cosa para ti
porque nada te frustra y vives las cosas con paz y esperanza.
Porque en la vida hay cansancios bonitos, como trabajar por la familia, los hijos ...
y hay cansancios amargos, como no encontrar sentido a lo que haces, ni tampoco encontrar ningún sentido
al dolor espiritual que tienes cuando sufres una adversidad muy seria.
Y si ese dolor se prolongase mucho dentro de ti, acabaría por destrozarte, rompiéndote y destruyéndote
interiormente ¿verdad?

Por eso, ¿tu sabes descansar en el corazón de Cristo?, ¿sabes entregarle tus agobios y miedos?,
¿sabes mirar con la mirada de Cristo?, ¿ves que lo que Dios está haciendo contigo es una historia de
salvación para llevarte al Cielo, y pones en sus manos tus inseguridades y todo lo que te cansa?

Porque el camino para llegar al Cielo no siempre es el camino más fácil. Es más, tú ya sabes que Dios
cuenta ... con el misterio de la Cruz, para que nuestro corazón se dilate y nuestro amor quede purificado,
y para que nuestra entrega ¡sea más completa!

Por eso, NECESITAMOS SIEMPRE ENTREGAR NUESTROS CANSANCIOS AL SEÑOR ... para que Él los transforme y nos
los devuelva ligeros y suaves, y para que haga que nuestro camino hacia el cielo NO SEA EL DE UN CANSANCIO
AMARGO, sino el de seguir un camino que edifica, QUE CONSTRUYE ... ¡ Y QUE DA VIDA !

Porque, Señor, ¡O ME FÍO DE TI O ACABO AGOTADO! (física y espiritualmente)

¿No es para ti la oración silenciosa, la eucaristía, escuchar la palabra de Dios (que te dice que te quiere
y que te abraza) y compartir con los demás su bondad UN DESCANSO GRANDÍSIMO?
¿O es que vives todo lo que el Señor te dice, como una carga, una obligación y un peso tremendo?

Hay gente que para descansar se va de viaje ... ¡y vuelve más cansada!. Y no sabe que solo estando con
Jesús encontraría el verdadero descanso que tanto busca su alma.

Ya lo decía S. Agustin:
"Nos hiciste Señor para ti y nuestro corazón estará inquieto y no descansará, hasta que esté contigo"

Y hoy también te lo dice Jesús de nuevo:
"Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso"
( Evangelio )

Y el «yugo» del Señor que te pide de tomar, consiste en cargar con el peso de los demás con amor fraternal.
¿Quieres hacerlo? ...

Porque una vez que has recibido el alivio y el consuelo que te da Cristo, te llama a su vez a convertirte
en descanso y consuelo para tus hermanos, teniendo con todos una actitud mansa y humilde a imitación suya.

Y la mansedumbre y la humildad del corazón, nos ayudan no sólo a cargar con el peso de los demás, sino
también A NO CARGAR sobre ellos nuestros puntos de vista personales y nuestros juicios, nuestras críticas
o nuestra indiferencia ... ¡esa es la verdad!.

Invoquemos a María santísima, que acoge bajo su manto a todas las personas cansadas y agobiadas, para que
a través de una fe iluminada, e testimoniada en la vida, podamos ser alivio para cuantos tienen necesidad
de ayuda, de ternura, y de esperanza.

S. AGUSTÍN // J.ALDAZABAL
JESÚS HIGUERAS ( 2013 ) ( 2014 )
FRANCISCO I ( 6 / 7 / 14 )








No hay comentarios:

Publicar un comentario