Transformación

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domingo, 5 de junio de 2016

QUE MALA ES LA VENGANZA!. Francisco I




¡ QUE MALA ES LA VENGANZA !
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( VIERNES II Semana t.ordinario )
David podía haberse vengado perfectamente de Saul ¡tuvo ocasión para ello!
y después de condenarlo, ¡matarlo!
Y sin embargo, en vez de matarlo, eligió el camino de construir puentes
con el diálogo, la dulzura, la mansedumbre, y la humildad.
Ciertamente que cuando crecen los muros de la incomprensión con los demás,
es mucho más difícil la reconciliación. Porque no es fácil para nosotros
elegir el camino del perdón.
En nuestro corazón se pueden levantar y perpetuar los muros del resentimiento,
del rencor y la división. Y permanecer alzados durante mucho tiempo, durante
años y años (como sucedió con el muro de Berlín)(o como le sucede a muchos
esposos cuando se pelean, y no se reconcilian)
Son muchas las rencillas, las divisiones y los muros, que una vez levantados
pueden permanecer en pie durante mucho tiempo ¡¡si no buscamos restablecer
la paz lo antes posible!!
Esto en el matrimonio ocurre mucho y con frecuencia, porque pelearse en la
vida conyugal es algo normal, pero esto no quiere decir que no debamos buscar
acabar la jornada sin haber hecho las paces.
¿Y cuales son los tres elementos básicos para restablecer este diálogo de paz?
Son la humildad, la mansedumbre, ¡y hacerse todo a todos!
Porque para dialogar, no solo es necesario tener una actitud humilde y mansa,
además es necesario tratar de ver en el otro la imagen de Dios y saber
humillarse, y saber tragar pensando que la otra persona tiene algo más que yo.
Así veía David a Saul ( 1 lectura )
" como el ungido del Señor, y alguien más importante que yo"
Y las paces se hacen así, y muchos problemas encuentran su solución con el
diálogo, la mansedumbre ¡y la humildad!
Pero dialogar ¡cierto que no es fácil! es difícil, y por eso, la actitud
justa es humillarse ¡buscando siempre construir puentes!
Porque los problemas hay que afrontarlos, y si es posible ¡lo antes posible!
cuando ya ha pasado la tormenta.
Y no elegir nunca el camino de la venganza, sino el camino del diálogo,
realizándolo siempre con humildad, con mansedumbre, y dulzura.
Cuando hay divisiones en una familia, en una comunidad, o incluso dentro
de nosotros ¡estamos perdidos! ( evangelio )
Porque lo que no se construye desde la unidad, desde la coherencia, y desde
un estar de acuerdo ¡está evocado a la destrucción!
Y por eso el cristiano es un constructor de unidad, primero en su vida,
buscando que sus pensamientos concuerden con sus obras.
Pero también es un constructor de unidad con los demás, sobretodo en su
propia familia al no juzgar o acusar a nadie por el hecho de hacer las cosas
mejor o peor. Y busca construir la unidad en la Iglesia, sea en la comunidad
parroquial o en la realidad que vive en la fe, prestando un servicio y una
ayuda, evitando las críticas, las murmuraciones y los chismes que no conducen
a nada.
Todo reino dividido contra sí, no permanece, y por eso es tan importante en
nuestra vida, buscar siempre construir la unidad
( evangelio )
porque donde hay crítica ¡NO ESTÁ CRISTO! y donde hay división ...
¡NO PUEDE ESTAR EL SEÑOR!!

FRANCISCO I ( 24 / 1 / 14 )
JESÚS HIGUERAS ( 2014 )

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